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domingo, 12 de junio de 2011

TI EM PO


Contratiempos. Llamadas perdidas. Resacas. Llegada. Nuevo negocio. Espera. Rede Globo. Destiempo. Entusiasmo, pero no ánimo. Asusencias. Inicio. Yerba Mala Cartonera. Origami. Escritura. Chico nuevo en el grupo. Chico nuevo ofrecido en sacrificio a los dioses ocultos de caifanes. Un minuto de silencio. Lectura de textos escritos. Ingestión del chico nuevo ofrecido en sacrificio. Andulfo, ¿nos pasás la sal? No, Andulfo come chorizos. Cerveza. Escritura como cerveza derramada espumante. Un cadáver se cuece, ya no el de Pablo -el chico nuevo-, sino uno exquisito.


Qué país existe por aplausos en corcheas o silencios donde anoche las notas rotas en forma de toros afligidos, que los asisten por noches oros plausibles con lunas en departamentos… escucho croas choriciles, risas en cadenas, trabajo de notas literales, risas y otra vez escribo, pablo fue a comprar unas birritas, surgen, falta escritores enamorados de chorizos, pero hay amantes cerveceras con origamis.


Renato Bravo



En América del Sur las personas que más emigran a Europa son los paraguayos, por causa de la falta de trabajo en el país, aunque muchos inmigrantes que volvieron afirman que no sólo es por necesidad, sino más bien por las malas relaciones que existen entre la familia, como en su medio, por causa de que nunca tuvo apoyo de la misma ni cooperación de ellos.

Pablo Sánchez



Me apoyo en ti ha dicho mi “primo”, el que no necesitaba nada.
-¿Te sientes débil?
-No, simplemente no entiendo.
-¿Qué cosa?
-Eso.
-¿Qué?
-Nada.
-Desde cuándo pides apoyo…
-Ahora.
-Pues vívelo, de nada te sirve sin vivir, porque sintiendo se aprende, aprendiendo se madura, y madurando… Pues nada, adjudicas el sentimiento, ¿entiendes?
-No sé de qué carajo me hablás.
-Y bueno, primo, me apoyo en ti.

Ismael Ghanem



La falta muestra escasez de espiritualidad, y la zona deja despojos situada en la cumbre de nuestros devaneos. Nada orientadora ni magnitudes entre 8, 7 y 8, 9. Cuales fueran te pierdes en el césped de la cancha, del olvido, t todo para alcanzar los terremotos del pasado causando un tsunami en mi presente, entonces todo el futuro es incierto. Pero falla solo y en Paraguay, y el cataclismo sísmico determina y me despierta.

Arnulfo Simeón Rolón Denis



La parada de taxis amarilla, y el frío cae en espirales y me acaricia la cara como un cepillo de agujas, mi cara se abre en dos, mi encarnación, ahí donde la sangre se junta en asamblea líquida o coagulada.
Llamé repetidas veces, pero no contestan.
En mi bolsillo, saco tierra de las uñas con la uña de un pulgar, contando minutos para la hora de ir a su departamento. El panchero me vende una cerveza, y mis dedos se hielan sobre la lata como peces en un estanque.

Damián Cabrera



cadáver exquisito 1/11

De donde sale moviéndose pesadamente con botellas amarillas, en la ciudad hay un muerto vivo que lucha por devorar para amar y así vive con la alegría de sus matanzas, de sus caprichos, con su sangre roja y cálida que corre como un río, que cayendo en cascada sintiendo el dolor por su olvido, recordando aquello, que como relámpago llegó, sublime, inexplicable, simplemente intolerable, el intolerable sublime, tartamudea en sorbos, sorbitos inexplicables, simplecitos que empujan tus fluidos garganta abajo, quiero un abrazo de piernas, el país de las manos donde la tierra es húmeda, mañana habrá un crecimiento que sale al sol y baila con el baile de las comparsas dando a cosechar los frutos de la tierra que con susurros, pero gritando por dentro quiere dar a conocer a las flores que florecen en sus canciones sin dolores, tan solo ignorantes de sus sabores, alimentándose de luces del contrario amanecer, en borbotones, canta acordes, tus labios confusos, labios rosas, acaso voces difamándote furiosas.

domingo, 5 de junio de 2011

Elevaciones


El tránsito estuvo muy congestionado. Entre los cerros porteños y los montes olímpicos iba hacia nuestro encuentro con 40 minutos de retraso. Pero los chicos no se impacientaron, y cuando el dealer llegó, no lo reventaron a palos (o botelladas -o botellitas- de skol, que era lo que portaban sus manecitas).

Los paquetitos los contrabandeé desde Asunción. Siempre hago el viaje, llevo unas cosas y traigo otras. Esta vez, llegué muy temprano, y como tenía que esperar tres horas en la terminal, me quedé a dormir en uno de los bancos. En el bus, de venida o de ida, los canas casi nunca te revisan, pero, a veces, en la terminal sí (y más si como yo tenés cara de "sospechoso"). Un cana me despertó con su cachiporra y me arrancó la mochila, gesto muy feo. La abrió y apuntó con su falo-negro-de-mano-que-hace-nanäi: "¿Qué son?". "Libros", le dije, y me dijo que no era hora de dormir.

Los chicos son ávidos. Belén ya no toma, y lo lleva super bien, a pesar de que nosotros, re malos, tomamos frente a ella: Para ella los ejercicios son doblemente exigentes. ¡Fuerza Belén! Además, hoy tuvimos nuevo contertulio: Andulfo, al que le copó la onda; y volvió a nuestro maternal regazo Tato (Renato) para cerrar el hueco de nuestra ausencia.

Hoy hablamos un poco acerca del triple registro lacaniano, hurgando en los conceptos, acomodándonos, incomodándonos. No puedo describir aquí todo lo que ha pasado, escapa a mis posibilidades en este momento. Así que marco una pausa entre esto y lo otro con una X

x


La consigna era hacer una suerte de collage poético, tomando palabras, al azar, de un periódico, como lo hacían los dadaístas. Cada cual eligió una palabra, separó las letras y la recombinó en nuevas palabras, algunas inauditas. Se produjeron dos textos, uno con las palabras formadas y otro con todas las palabras seleccionadas en el periódico. La idea era tratar de capturar lo que se hace en el in-between. Estos son los textos que se produjeron:

1

Hormiguita veda atada a la data sin poder vetar los segundos de gigantezcas alas tadeas.
Tedia a la enorme V del reloj, suplicaba tevé para poder descolgar.



2

Hubo sangre y dolor también habilité dicho sentimiento por los mismos motivos que no existe la casualidad. Fui automática en la sesión y ahora necesito algo original para salir de la comisión. Mi dictamen no estaba escrito pero pendiente cae sobre la construcción. Lo físico ya no argumenta mi camino. Y las consecuencias de ellas no son sólo médicas sino radicales

Belén Benítez

1

La misma campaña de siempre, inicia con leve aceptación de que ya no podré enmendar lo que viví en el día.
Establecer el momento preciso es difícil, pero cuando se está repleto de angustias que día tras día acechan mis pasos, ese pequeño momento, desconectarse de la sociedad y admitir un nuevo ciclo que si pudiese elegir no tendría sentido.
Demonios sin fundamentos que continuamente me prohíben interpretar la realidad. Nosotros y mucha gente, aunque no admitimos, necesitamos comunicar la desesperación que en un solo segundo se convierte en el todo.



2

Inició justo después de haber rezado la oración de la noche. Pensé que por fin había terminado el día. Por fin un momento de ocio, pensé en el sueño reparador que me esperaba justo después de abrazar la almohada. Su cosín me sopló. Y en ese pedazo que mis ojos no ven -porque al voltear encuentra la cabeza-, ahí estaba, y también me miró. Un ciní como el de las campanas, vibró el aire y ni dudé.

Paz Benítez


1

en un disco blanco
el agua raspa mis oídos
hay un torrente que se lleva las casas
una mujer guapa que tendía la ropa ya no está
Sara tiende el mantel gris, y ¡gua!
pura agua en mis oídos
un rap de chorros
una paja guasa
el sagua'a sonríe
ay, qué culpa, qué goce

2

así que el cuerpo empieza a encarecerse
guardando los productos
para incrementar la tensión
según el texto:
para él hay que oficiar el robo de aquéllo
el robo no imprime su costo
las paraguayas tejen tendidos de la ANDE
que timbran electricidad en mis piernas
su tarifa no es exenta
los Paraguay se rompen
sus fronteras se despedazan
y soy más consciente de sus fronteras
los dolores pasarán
porque el cuerpo también se defiende
aún así
la inflación del sector
derrama gasoíl por litros
cuando me cubro el rostro
y empieza a elevarse

Damián Cabrera


1

Al dormir, paso las noches, quizás en la primera fase del sueño, experimentando una extraña sensación: siento que oigo lo que pasa, pasan sopas, sapos corriendo sonrientes, mientras empiezo a convulsionar y siento un poso en mi boca, que mi boca alberga sapos desesperados, extraños de sentir mi aliento de poas.


2

Noche en las cordis

Habiendo tomado dos tazas de té de cucumelo, habiendo burlado, subestimado los poderes del producto del reino independiente, fui a traer una guitarra, me senté en el tronco que daba al frente de la fogata que hicieron los perros. Habiéndome sentado, reposé mi cabeza sobre la guitarra y empecé a pulsar las cuerdas de la guitarra; lentamente fui formando acordes disonantes.
Ya sin darme cuenta, sentí que ya no tenía la guitarra conmigo. Después, sentí que me arrugé, me agaché, abracé mis rodillas, sentía risas de metal, risas distorsionadas, veía a mis amigos reírse, no entendía por qué estaba yo allí, después de tres horas, aproximadamente, seguía viendo corolas, no entendía los colores, no sabía mi nombre. No sabía el tiempo, sentía risas, sentía un miedo inexplicable, no sabía quién, cómo y por qué estaba allí. Después salían palabras, me acuerdo que decía despacito: ¡galáááááááááctico! Y los perros se reían.

Renato Bravo


1

Como un campeonato se divisa lo insólito ante mis pupilas con tranquilidad y sutilmente bella corre a pasos de luz su crecimiento y su color celestial se estremece con la pasión de un campeonato, de una final, de campeonato y a la última hora llega a su magestuosidad tocando mi nariz y mi alma y me abraza alzándome la fuerza de su poder, dándome a conocer la pequeñez de mi pedir, a lo que ella me puede dar.


2

Corre en hacer expresiones y modificaciones doy como campeonato mi cuerpo a la gran pincelada sube fotos esa figura actual mía y de pasión cual Sebastián fuera cuál nombre fuera salió a mis pensamientos de delirios mis escuderas salvajes A mí prueba se asusta lo que veo y la quinta vez supongo me agitó a la ensalada alemana me sucumbo este insólito intruso e intrusa imagen siniestra supongo saldrá pero no sé pero infundió en lo tercero, me decaigo Fernando a caballo se levantó. Succión, se desagua. Final, se retrae y entra en lo real. El túnel del terror se divisa, Fantasma urbano. Esta atendido lo terrorífico piloto que anda en ferrari y se accidenta el espectáculo.

Arnulfo Simón Rolón Denis


1

Silencio tan profundo que llega a ser pesadísimo, rozando el terror con la paz.

2

Frustración: El mundo lo hace parecer tan fácil, pero me resulta tan difícil despertarme.

3

Me tiré al vacío con dientes cerrados
ingresé a un reino inherente a mi persona
reí y lloré
sentí mis retos desvanecerse en mis frustraciones
renté mi alma por cosas que me enteré muy tarde
silencio al despertar
ya no oigo mi caminar
reset a mi pesar

4

Dientes caídos
sin sentido
sintiendo cómo soltaban sus erres de lenguas
sin sonar
ingresé, se ha dicho, a un mundo inherente a mi voluntad
de despertar
reto de dioses
a las 7 AM levantar
Ríe el mundo de mis dificultades
de avanzar tirando sus risas
para resetear
importantes frustraciones del azar
empezar
¿cuándo vendrás?

Ismael Ghanem


x

Al terminar de escribir, abrimos más skol, más carbón al brasero y el señor Ghanem nos ofreció delicias árabes para picar -con pan hecho por su señor padre-. Delicias que deberá enseñarnos a preparar, que se termine de enterar. Leímos nuestros textos, gozamos un poco -y aquí gozar, está dicho en castellano pero entiéndase en portugués-, y luego leímos algunos textos de Roberto Piva (gracias, Jakembó), Pasolini, Santiago Montiel y Lia Colombino. La mamá de Paz nos dio carona.